Procedimiento Paso a Paso para Fundir Aluminio
La fundición de aluminio es uno de los procesos más utilizados en talleres metalmecánicos, mini fundiciones y pequeñas industrias en Medellín y en toda Colombia. Su bajo punto de fusión, excelente relación peso–resistencia y alta reciclabilidad convierten al aluminio en un material ideal para producción de piezas, prototipos, moldes y componentes industriales.
Sin embargo, aunque el aluminio es relativamente fácil de fundir, un procedimiento incorrecto puede generar defectos graves, desperdicio de material, baja calidad en las piezas e incluso riesgos de seguridad. Por eso, contar con un método paso a paso, especialmente usando hornos de inducción, es clave para obtener resultados profesionales y repetibles.
En este artículo aprenderás el procedimiento completo para fundir aluminio, desde la preparación del material hasta el vertido final, con enfoque práctico y aplicable a mini fundiciones en Medellín.

¿Por qué fundir aluminio con horno de inducción?
Antes de entrar en el procedimiento, es importante entender por qué la inducción es la tecnología más adecuada para fundir aluminio en entornos urbanos e industriales modernos.
Ventajas principales:
Calentamiento rápido y uniforme.
Control preciso de temperatura.
Menor oxidación del metal.
Mayor eficiencia energética.
Operación limpia (sin combustión).
Ideal para talleres y mini fundiciones.
Por estas razones, los hornos de inducción son ampliamente usados para fundición de aluminio en proyectos pequeños y medianos en Colombia.

1. Preparación del área de trabajo
La fundición de aluminio debe realizarse en un espacio preparado y seguro.
Requisitos básicos del área:
Buena ventilación.
Superficie resistente al calor.
Zona libre de humedad.
Iluminación adecuada.
Extintor tipo ABC cercano.
Piso limpio y seco.
Nunca fundas aluminio cerca de agua, humedad o superficies mojadas, ya que el contacto del metal fundido con agua puede generar proyecciones violentas.
2. Equipos y herramientas necesarias
Antes de iniciar el proceso, asegúrate de contar con todos los elementos necesarios.
Equipos principales:
Horno de inducción.
Crisol adecuado para aluminio (grafito o grafito-clay).
Pinzas de sujeción para crisol.
Moldes metálicos o de arena.
Pirómetro o termómetro infrarrojo.
Elementos de protección personal (EPP):
Guantes térmicos.
Careta facial.
Ropa ignífuga.
Botas de seguridad.
Delantal resistente al calor.
Trabajar sin EPP es una de las principales causas de accidentes en fundiciones pequeñas.

3. Selección y preparación del aluminio
La calidad del aluminio de carga influye directamente en el resultado final.
Tipos de aluminio más comunes:
Lingotes comerciales.
Perfiles de aluminio.
Chatarra limpia.
Piezas recicladas sin recubrimientos.
Reglas básicas:
El aluminio debe estar completamente seco.
Evita aluminio con pintura, grasa o humedad.
Limpia la superficie si es necesario.
No uses aluminio con restos de plástico o aceite.
La humedad es extremadamente peligrosa durante la fundición.
4. Preparación del crisol
El crisol es el recipiente donde se funde el aluminio y debe estar en buen estado.
Antes de usar:
Verifica que no tenga fisuras.
Asegúrate de que esté seco.
Si es nuevo, realiza un precalentamiento gradual.
No lo expongas directamente a máxima potencia en frío.
Un crisol mal preparado reduce su vida útil y contamina el metal.

5. Encendido del horno de inducción
Una vez todo está listo, se procede al encendido del horno.
Procedimiento:
Coloca el crisol vacío dentro del horno.
Enciende el sistema de inducción a baja potencia.
Permite que el crisol se caliente progresivamente.
Verifica que no haya ruidos, vibraciones o lecturas anormales.
Este paso reduce el choque térmico y prepara el sistema para la carga.
6. Carga del aluminio en el crisol
La carga debe hacerse con cuidado.
Buenas prácticas:
Introduce el aluminio suavemente.
No arrojes piezas desde altura.
Carga progresivamente, no todo de una vez.
Evita piezas demasiado grandes sin precalentar.
A medida que el aluminio comienza a fundirse, puedes añadir más material poco a poco.
7. Control de la temperatura de fusión
El aluminio funde aproximadamente entre 660 °C y 700 °C, dependiendo de la aleación.
Recomendaciones:
No sobrecalentar innecesariamente.
Mantén la temperatura apenas por encima del punto de fusión.
Usa un pirómetro para verificar la temperatura real.
Evita mantener el aluminio fundido por tiempos prolongados.
El sobrecalentamiento aumenta la oxidación y genera mayor escoria.

8. Retiro de escoria
Durante la fundición se forma escoria en la superficie del aluminio.
Cómo retirarla:
Usa una herramienta metálica adecuada.
Retira suavemente sin agitar el metal.
No remuevas el fondo del crisol.
Hazlo antes del vertido.
La escoria afecta la calidad superficial y mecánica de la pieza final.
9. Preparación del molde
Mientras el aluminio se funde, el molde debe estar listo.
Tipos de moldes:
Moldes metálicos.
Moldes de arena.
Moldes refractarios.
Reglas clave:
El molde debe estar seco.
Debe estar precalentado ligeramente.
Debe estar bien nivelado.
Tener canales de llenado adecuados.
Un molde frío o húmedo puede causar defectos graves.
10. Vertido del aluminio fundido
Este es uno de los momentos más críticos del proceso.
Procedimiento correcto:
Apaga o reduce la potencia del horno.
Toma el crisol con pinzas adecuadas.
Vierte el aluminio de forma continua y controlada.
Evita salpicaduras.
No interrumpas el flujo.
Un vertido constante mejora el llenado del molde y reduce porosidad.
11. Enfriamiento de la pieza
Una vez vertido el aluminio, deja que la pieza enfríe naturalmente.
Importante:
No enfríes con agua.
No fuerces el enfriamiento.
Respeta los tiempos del molde.
Retira la pieza solo cuando esté segura.
El enfriamiento brusco puede generar grietas internas.

12. Limpieza y apagado del horno
Después del proceso:
Limpia el crisol mientras aún está tibio (sin raspar).
Apaga correctamente el horno.
Deja que el sistema enfríe gradualmente.
Revisa el estado del crisol y herramientas.
Esto prolonga la vida útil del equipo.
Errores comunes al fundir aluminio
Evita estos errores frecuentes:
Fundir aluminio húmedo.
Sobrecalentar el metal.
Usar crisoles dañados.
No retirar escoria.
Verter de forma brusca.
No usar EPP.
La mayoría de fallas provienen de descuidos básicos.
Capacidad ideal del horno para aluminio
Para fundición de aluminio en mini fundiciones:
- 3 kW – 5 kW: pequeñas piezas y pruebas.
- 7 kW – 15 kW: producción continua.
- 30 kW o más: mayor volumen industrial.
Los hornos de inducción fabricados por encargo permiten adaptar la potencia exactamente a tu volumen de trabajo, optimizando inversión y consumo energético.
Ventajas de estandarizar el procedimiento
Aplicar siempre el mismo procedimiento paso a paso permite:
Calidad constante.
Menos desperdicio.
Mayor seguridad.
Mejor control del proceso.
Mayor vida útil del horno y del crisol.
Esto es lo que diferencia una fundición improvisada de una profesional.

Conclusión
Fundir aluminio correctamente no es complicado, pero sí requiere disciplina, control y el equipo adecuado. Siguiendo este procedimiento paso a paso, es posible obtener aluminio fundido de alta calidad de forma segura, eficiente y repetible, incluso en una mini fundición en Medellín.
El uso de hornos de inducción facilita enormemente el proceso, ofreciendo control térmico, eficiencia y seguridad. En Ultra Induction, puedes adquirir hornos de inducción fabricados por encargo y con anticipo, ideales para procesos de fundición de aluminio profesional.


